Todas las personas suelen sentir una sensación de perdida al ser despedidos del puesto de trabajo. Esa sensación de perdida se caracteriza por sentirnos desganados y faltos de fuerza. Psicológicamente nos encontramos desorientados, sin nada que nos haga levantarnos por las mañanas, sin un horario que cumplir y unas obligaciones que llevar a cabo.
Para la mayoría de la gente, esta sensación desaparece al cabo de unos días. Aceptan la situación y deciden abordarla. Sin embargo, hay personas para las que la perdida de su puesto de trabajo puede suponer un grave daño que puede conducirles a una depresión. Las personas que basaban su autoestima y su valía como personas en su puesto de trabajo verán toda su personalidad puesta en entredicho. Otros, que habían organizado su tiempo y relaciones personales alrededor de su trabajo, también pueden encontrarse vacíos y perdidos.
Hay varios puntos que estas personas deben trabajar para poder salir de este estado depresivo:
- Acepta tus sentimientos: Decirte a ti mismo que no te sucede nada, que ya se te pasará o culparte por tu estado de depresión y apatía no te ayudará. Negar tus verdaderos sentimientos y sentirte culpable o avergonzado por ellos sólo te desgastará más. Debes aceptar lo que sientes para poder luchar contra ello.
- Busca apoyos: Rodéate de la gente que te quiere y te hace sentir bien. Es cierto que la depresión hace que queramos estar solos pero eso sólo agravará el problema. Tus familiares y amigos te pueden ayudar a recargar tu energía, ya sea estando a tu lado, escuchándote…
- Busca actividades agradables: Aunque te parezca que no tienes fuerzas para nada, debes intentar salir de la inercia y realizar alguna actividad. La depresión funciona como un círculo vicioso: tienes poca energía y por eso no haces nada pero no hacer nada agrava la depresión y te hace sentir aún más falto de energía. Hay que romper ese círculo aumentando día a día tu índice de actividad, buscando actividades que te agraden, que te distraigan, que te hagan reír…
- Práctica algún ejercicio: El ejercicio mejora nuestro humor y nuestra energía. Puedes empezar con un simple paseo diario.
- Intenta controlar tus hábitos: Las personas deprimidas tienen sus hábitos descontrolados: comen muchísimo o muy poco, duermen más de doce horas o padecen insomnio… Trata de controlar el tiempo que pasas en la cama y por orden en tus comidas para evitar que la depresión se agrave.
Si crees que tu caso es demasiado complicado para salir de él por ti mismo, acude cuanto antes a un profesional cualificado que pueda ayudarte antes de que la depresión se cronifique.