¿Cómo desenvolverse en las entrevistas psicológicas?

Hay un dato importante que la gente, movida por su ansiedad, no suele recordar en las entrevistas de trabajo: el entrevistador es una persona como ellas. Por muy profesional que sea, es subjetivo como lo somos todos. Por ello, lo importante para poder desenvolverse en una entrevista de trabajo es poder causarle una buena impresión, gustarle como personas. Explicaremos una serie de trucos que nos ayudarán a “vendernos” y hacer que la impresión que causemos sea lo más positiva posible:

  • La práctica hace la perfección: Cuantas más entrevistas de trabajo hagas, más cómodo te sentirás. Tu ansiedad se reducirá al no estar enfrentándote a una situación nueva y, por ello, tu rendimiento será mejor y podrás comportarte de una manera más natural y confiada. Utiliza cada entrevista a la que vayas como un ensayo. También puedes practicar con un familiar o amigo que haga de entrevistador o incluso grabarte con cámara para verte luego y poder analizarte. Aunque en un primer momento resulta incómodo observar las grabaciones, este método resulta de gran ayuda, ya que podremos descubrir las muletillas que usamos, analizar nuestra comunicación no verbal
  • Sinceridad: Si el entrevistador duda en algún momento de la veracidad de lo que estamos diciendo, toda la entrevista fracasará. Por ello hay que estar muy seguro de lo que se dice y no entrar en contradicciones. Los entrevistadores saben que todo el mundo en las entrevistas desea parecer perfecto pero no debe ser tan evidente como para causar dudas o desagrado. Por ejemplo, si te preguntan cual es tu mayor defecto no puedes decir que no tienes, ya que resultaría presuntuoso (además de imposible) ni intentar hacer pasar una virtud por defecto diciendo cosas como “Soy demasiado perfeccionista en mi trabajo” o “Soy muy testarudo y no puedo dejar una tarea hasta que la acabo”. Sé sincero y busca una debilidad real, mostrando después tus intentos por mejorar. Por ejemplo, puedes decir “Me resulta difícil aceptar las críticas pero me esfuerzo por hacerlo ya que es la mejor manera de mejorar en mi trabajo”.
  • Haz hablar al entrevistador: A la gente le gusta que las personas les escuchen y los entrevistadores no son una excepción. Contesta a sus preguntas sin hacer un discurso, deja que sea él quien lleve el peso de la entrevista y, cuando haya acabado, hazle preguntas que hayas preparado anteriormente sobre la organización de la empresa, sus valores, su historia… Demostrarás interés y te colocarás en una posición de poder, como si estuvieses considerando si la empresa es adecuada para ti y no sólo si tú eres adecuado para la empresa.
  • No intentes evitar ninguna pregunta ni cambiar de tema con respuestas rápidas y esquivas. El entrevistador notará tu incomodidad, lo que hará que te descarte directamente al suponer que intentas ocultar algo o insistirá aún más en el tema. No te preocupes si te pregunta por las causas de tus despidos anteriores, por vacíos en tu curriculum, por estudios no terminados… Mantén la calma y tomate todo el tiempo que necesites para dar una respuesta sincera y en la que tus razones queden perfectamente justificadas.

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