¿Cómo manejar el rechazo?

Durante el proceso de búsqueda de empleo tendremos que enfrentarnos al rechazo en múltiples ocasiones. Mandaremos cientos de curriculums, nos enfrentaremos a muchísimas entrevistas y, sin embargo, es probable que tardemos en conseguir el trabajo deseado. Si no somos capaces de encajar el rechazo, sufriremos innecesariamente durante la búsqueda de trabajo. A nadie le gusta sentirse rechazado pero es necesario que aprendamos a tolerarlo de la mejor manera posible. Para conseguirlo, pueden resultarnos útiles los siguientes consejos:

  • Tener en cuenta la situación actual: Tal y como está la situación económica y el mercado laboral actualmente, hay muchos más candidatos que puestos de trabajo, lo que dificulta el acceso a un puesto y aumenta las posibilidades de ser rechazado. Por ello, será necesario que envíes más curriculums y te enfrentes a más entrevistas y afrontes el rechazo más veces que las que se necesitaban hace unos años. Ser rechazado es resultado de un mercado saturado y una situación económica difícil y no significa que tú no estés capacitado para el puesto.
  • No te tomes el rechazo como algo personal: Ser rechazado para un puesto de trabajo no significa que no poseas las cualidades para ese puesto ni que valgas menos como persona. Simplemente para ese puesto específico estaban buscando a otro tipo de empleado.
  • Muestra la actitud correcta: El rechazo no debe hundirte ni hacerte sentir peor. Utilízalo para aprender y ser cada día más fuerte. Analízalo de manera realista: ¿Estabas realmente capacitado para el puesto? ¿Quedaban claras tus aptitudes en el curriculum y la carta de presentación? ¿Qué podrías haber mejorado en la entrevista? Haz una crítica constructiva de esta experiencia y úsala para ser un competidor más fuerte en la siguiente oferta a la que respondas.
  • Acepta que no tenemos que gustarle a todo el mundo: Incluso aunque tengas el mejor curriculum y seas la persona más adecuada para el puesto, puede no haber química con el empleador. Cada persona tiene su público y es posible que haya empleadores con los que no encajes. Acéptalo e intenta verlo de manera positiva. Es mejor que no te acepten en ese puesto a tener que convivir todos los días con una persona con la que no puedes llevarte bien.
  • Pasa página y sigue adelante: No podemos quedarnos estancados preguntándonos el por qué del rechazo. La mayoría de las veces no podremos obtener respuesta a esa pregunta. Debemos olvidarnos de ello, extraer toda la experiencia que podamos para mejorar y seguir adelante como personas más fuertes y preparadas de cara a las siguientes oportunidades laborales que se nos presentarán en el futuro.

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