Incorporarse por primera vez al mercado laboral puede resultar una tarea muy complicada. La persona puede sentirse totalmente perdida y sin saber cuáles serían los pasos adecuados. Es imprescindible que, a la hora de iniciar tu búsqueda de trabajo, tengas en cuenta los siguientes puntos:
- El curriculum: Es tu imagen frente a la empresa, por lo que debe estar muy cuidado. Al no tener experiencia, puede quedar un poco pobre, por lo que deberás rellenarlo con todos los cursos, prácticas, voluntariados o actividades que hayas realizado que tengan que ver con el puesto al que optas.
- La carta de presentación: Debe servir para cumplimentar el curriculum y ayudarte a cubrir esa falta de experiencia. Resalta tus talentos y cualidades personales que te hacen perfecto para el puesto e intenta transmitir una imagen de persona flexible, activa, con muchas ganas de aprender y trabajar y que encierra un gran potencial.
- La búsqueda: Intenta ser organizado y tener apuntados los trabajos a los que te has presentado y dónde encontraste la oferta. Tienes muchos lugares en los que buscar trabajo: contactos personales, periódicos, portales de empleo en Internet, bolsas de empleo de las universidades o colegios profesionales, empresas de recursos humanos, asociaciones de ayuda a la inserción laboral…
- La entrevista: Es el momento clave en el que debes demostrar tus cualidades. Investiga la empresa a través de Internet, repasa el curriculum y la carta que les enviaste (para esto te hemos indicado antes que fueras organizado), piensa en las posibles preguntas que pueden hacerte y ensaya las respuestas… Intenta dar una impresión de seguridad y formalidad. Muéstrate amable y entusiasta e intenta demostrar tu interés con preguntas.
- Analizar la oferta: Si consigues que te hagan una oferta de trabajo, analiza antes de aceptarla las responsabilidades del puesto, las posibilidades de promocionarte profesionalmente, el suelo y beneficios… Si es tu primer empleo, será difícil que puedas negociar las condiciones, a no ser que dispongas a la vez de otra oferta a la que agarrarte. Si, una vez analizada la oferta, consideras que es adecuada para ti, podrás aceptarla y empezar a desarrollarte profesionalmente.