¿Cómo acoplarse a un jefe nuevo?

Una de las tareas más difíciles a la que has de enfrentarte a la hora de empezar en un empleo nuevo es adaptarte a tu nuevo jefe. A pesar de que puedas tener experiencia en las funciones de tu nuevo puesto de trabajo, es posible que te cueste adaptarte a la manera específica en la que se hacen las cosas en tu nueva empresa y al estilo de liderazgo de tu nuevo jefe. Por ello, es conveniente que sigas los siguientes consejos:

  • Controla tu ansiedad: Las nuevas situaciones y las personas desconocidas nos provocan ansiedad a todos pero hay que intentar controlarla y ofrecer un aspecto sereno y confiado. No te avergüences si no sabes algo o si tienes que hacer cientos de preguntas. Estas serán interpretadas como interés por desenvolverte eficazmente en tu trabajo y, además, todos hemos pasado por el primer día.
  • Infórmate preguntando a los compañeros sobre la personalidad de tu jefe, su estilo de liderazgo, su nivel de exigencia… Intenta escuchar para aprender todo lo que puedas y evita entrar en cotilleos, críticas…
  • No prejuzgues a tu jefe: Tomate todo el tiempo que necesites para conocerlo. Es mejor ser precavido antes de actuar según un juicio erróneo y equivocarse. Por ejemplo, puedes pensar que tu nuevo jefe es una persona muy cercana y accesible pero él puede sentirse desconcertado e incómodo si al de tres días de estar trabajando allí, tú le tratas como si fuese tu amigo de toda la vida y le haces preguntas o confesiones personales.
  • Intenta ser abierto y flexible a los cambios: Necesitarás esforzarte para adaptarte al nuevo clima de trabajo y a tus nuevas funciones. Si te muestras como una persona flexible, que se adapta con facilidad a las situaciones nuevas, serás valorado positivamente en tu empresa.
  • Busca una ocasión para presentarte a tu jefe de manera formal. Puedes aprovechar para hablarle de tu trabajo y de tus intereses en la empresa y para agradecerle la oportunidad que te ha ofrecido al contratarte. Muéstrate interesado en aprender todo lo necesario para cumplir tus funciones de forma eficaz y para ayudar y apoyar al equipo en todo lo que se necesite. Así pasarás de ser “el nuevo” a una persona con nombre y apellidos que además demuestra una gran predisposición para encajar en la empresa.